40 secretos para incrementar tus ventas
Ejecuta estos tips de nuestros expertos para que a partir de hoy identifiques, conquistes y conserves más clientes.
Prepara tu estrategia de inicio
1. La primera impresión es clave. Nunca
tendrás una segunda oportunidad para causar una buena primera
impresión. Por eso, desde el principio enfócate en satisfacer los deseos
del cliente y no te concentres sólo en presentar una oferta. Si tu
inicio es débil, el final será igual. Aprovecha el primer encuentro para
que tus consumidores se convenzan -a través de un buen trato- de que tú
eres su mejor opción y, por supuesto, que ellos también son importantes
para ti. De lo contrario, después tendrás que trabajar mucho para
cambiar una mala primera impresión.
2. Traza un plan para conquistar clientes. Planear
las acciones que realizarás te dará grandes ventajas para ofrecer un
servicio de excelencia. Crea un plan general antes de tratar con nuevos
clientes y uno especial para tus cuentas principales. Perfila a cada uno
de tus prospectos con base en datos generales y necesidades específicas
que observes. La finalidad es desarrollar acciones puntuales dirigidas a
cubrir estos vacíos. Recuerda que el plan es sólo un punto de partida
que deberá adaptarse según el caso, pues cada cliente es diferente.
3. Escucha primero y anticípate. Una
vez que trazaste un plan, el segundo paso se llama "anticípate". ¿Cómo
hacerlo? Permite que el cliente te explique en detalle qué desea. En
ocasiones, las palabras no son un recurso suficiente para expresar lo
que en realidad sentimos, así que también toma en cuenta las expresiones
del rostro y ademanes. Cuando sea tu turno de hablar, utiliza toda la
información que captaste para presentar las características de tu
producto o servicio como la solución exacta a las demandas planteadas.
Karl Albrecht, especialista en management y pionero de la nueva economía
de servicios, explica en su libro Todo el poder al cliente que "la
excelencia en servicio sólo es posible cuando la satisfacción de las expectativas del cliente ha sido superada". Conclusión: anticípate y ve más allá.
4. Elige un buen lugar para tu negocio. La
ubicación es un punto fundamental para que los clientes disfruten ir a
tu negocio con gusto y sin complicaciones. Toma en cuenta las vías de
comunicación para llegar a tu local y el tipo de zona, es decir, que no
sea demasiado conflictiva, peligrosa o de difícil acceso. También
considera prioritario tener un estacionamiento propio o haz una alianza
con uno cercano y ofrece una tarifa especial para tus compradores. De
nada serviría que el diseño de tu tienda sea espectacular y que tengas
los mejores productos a precios competitivos si no logras que las
personas lleguen a ti sin mayores obstáculos.Conoce a tu cliente
5. Estudia tu mercado. Invierte
tiempo para ser un experto conocedor de tu mercado. Asiste a
exposiciones comerciales y eventos que tus consumidores consideren
importantes. Ahí podrás convivir de cerca con ellos. También aprovecha
la ocasión tanto para observar qué está haciendo tu competencia como
para detectar qué tipo de productos y servicios son los más demandados.
Otra opción es mantenerte al día sobre las tendencias del mercado a
través de publicaciones especializadas e involucrándote y participando
en cámaras y organizaciones gremiales.
6. Ponte en los zapatos de tu cliente. Un
grave error es pensar que el servicio al cliente es una actividad
estandarizada y que las mismas tácticas funcionarán para satisfacer las
expectativas de todos. Las personas son únicas y especiales. Ponte en
los zapatos de la otra parte y plantéate la siguiente cuestión: ¿cómo me
gustaría que me traten: bien o mal? Entonces ofrece un trato, al menos,
bueno. Mejor aún, excelente. Inicia con un plan general de atención y,
según sea el caso, diseña estrategias específicas para crear una
experiencia "diferente" para cada cliente.
7. ¿Cómo iniciar con el pie derecho? El
secreto está en hacer las preguntas correctas al inicio y al final de
la conversación que tengas con un cliente. Agradécele el tiempo que te
ha dado y después pregunta: "Sólo por curiosidad, ¿por qué aceptó esta
cita?" La mayoría te contará sobre las experiencias vividas con
diferentes productos y compañías. Tú sólo concéntrate en escuchar. Este
hecho demostrará que, por un lado, tienes interés, mientras que
obtendrás información valiosa y el canal de comunicación quedará abierto
para cuando sea tu oportunidad para exponer tus propuestas.
8. Haz preguntas correctas. Un error
común es cuestionar a los clientes de forma incisiva. Por ejemplo: ¿Qué
objetivos le gustaría alcanzar en su empresa? Aunque recibas respuesta,
quizás no sea del todo verdadera. Otra equivocación es preguntar: ¿está
satisfecho con las ventas de su negocio? La contestación será "sí" o
"no", terminando de tajo con la conversación. En cambio, contempla esta
posición: "Con base en su experiencia, ¿qué herramientas, aliados o
recursos necesita para incrementar sus ventas?". La interrogante es
directa y deja la respuesta "abierta", invitando al consumidor a
compartir todo lo que tiene en mente. Prevé estas situaciones y
prepárate antes de una cita. El cliente sentirá que está frente a un
experto capaz de brindarle un servicio de excelencia.
9. ¿Qué busca un cliente? Cuando una
persona adquiere un producto o servicio en realidad está comprando
emociones. Si todos tenemos cinco sentidos, provoca que tus consumidores
experimenten con cada uno de ellos. Por ejemplo, ir al cine no se
limita a ver una película, sino a un momento de entretenimiento que va
acompañado de imágenes, sonidos, alimentos y bebidas. "Calidad" es lo
que debes dar al cliente. "Servicio" es la manera en cómo se lo vas a
dar. Tú eliges de qué manera: entrega de una pizza en menos de 30
minutos; un servicio de mensajería en sólo 24 horas; si no hay negocio
para ti, te devolvemos tu dinero, etc.
Estrategias para conquistarlo
10. Demuestra por qué eres la mejor opción. Cuando
estés a cargo de la primera tarea que te ha confiado tu cliente, no
olvides proporcionar información actualizada sobre tus avances. Comparte
todos los resultados -buenos y malos- y resuelve los problemas que se
presenten de forma conjunta. Demuestra, en todo momento, que estás
haciendo tu mejor esfuerzo y que trabajas para alcanzar un beneficio
mutuo. Si lo consigues, no sólo construirás una buena relación, sino
también crearás un sentimiento de satisfacción en tu consumidor, lo que
te ayudará a mejorar las posibilidades de ganar esa cuenta y muchas más.
11. Enfócate en los detalles. A quién
no le encanta recibir algo que lo sorprenda. Por eso, los detalles
marcan la diferencia. La estrategia es sencilla: observa muy bien qué le
agrada y qué le molesta a tu cliente, identifica estos elementos y
utilízalos a tu favor para causarle una gran emoción. No es cuestión de
hacerle un obsequio, sino de saber cuáles son las cosas que más aprecia
de tu oferta. Lleva un registro puntual de su consumo y detecta sus
gustos para luego, antes de que lo pida, mostrarle las opciones que
seguramente tiene en mente. La creatividad será tu mejor aliado.
12. Resuelve el problema más difícil. Una
vez que identificaste quién es tu cliente ideal, la duda es: ¿cómo
iniciar una relación con él? Una buena alternativa es preguntarle cuál
es el problema más complicado que enfrenta y que ninguna otra persona ha
resuelto. Preséntale una solución concreta acompañada de un plan de
acción. Entonces, el prospecto pensará: "¡wow!, si (él o ella) puede con
una tarea complicada, imagina lo que hará en otras áreas". Esta
oportunidad te permitirá crear una base sólida para pensar en una
relación de largo plazo.
13. Que el cliente "pruebe" tu trabajo. Ofrecer
una "muestra" de tu trabajo es una herramienta de mercadotecnia
bastante efectiva para conquistar nuevos clientes y es tan certera como
hacer una campaña publicitaria. Se trata de una excelente oportunidad
para que el consumidor conozca tus propuestas y, principalmente, para
que sepa cómo las llevas a la ejecución. Pero no confundas esta
estrategia con "trabajar por nada". ¿Cuál es la diferencia? Terminado el
periodo de "prueba", pon el asunto sobre la mesa y asegúrate que el
cliente ofrezca algo más que gratitud. Calcula el monto de tus
honorarios a fin de que, si él te hace una propuesta, tú estés listo
para negociar un trato justo para ambas partes. Este será sólo el
comienzo de una larga relación.
14. Crea expectativas y ve más allá. Cumplir
con lo prometido es lo mínimo que tienes que hacer para que tus
clientes se sientan satisfechos con tu servicio. Lo ideal es provocar el
efecto "wow", es decir, sorprenderlos con una atención superior a la
que esperaban o superando las experiencias vividas hasta entonces. Para
lograrlo, debes saber perfectamente ¿quién es tu cliente? Reúnete con tu
personal e intercambien información acerca del perfil de cada uno de
los compradores. Importante: cualquier momento es bueno para generar el
factor sorpresa. Tú decides cuándo y cómo provocarlo.
15. Ofrece toda una experiencia. La
diferencia entre ofrecer un servicio y una experiencia es la siguiente:
un servicio puede convertirse en un "argumento acartonado" donde se
repiten frases como "Espero que vuelva pronto". En cambio, una
experiencia incluye mercadotecnia sensorial. Esto significa manejar
colores, luces, aromas, etc. Integra todas estas sensaciones a tu
oferta, de tal forma que conquisten los sentidos de tus consumidores. La
meta es provocar en ellos una reacción parecida a: "¡Qué experiencia
tan grata!, volveré pronto para vivirla de nuevo".
16. Sé el anfitrión perfecto. Si tienes
un restaurante, ponte en el lugar del cliente y reflexiona lo
siguiente: ¿te gustaría que el chef fuera a tu mesa para preguntarte si
te gustó la comida que preparó? Lo más probable es que sí. Este tipo de
detalles son inolvidables para los consumidores, así que no los pierdas
de vista. El consejo es que trates a tus clientes como a amigos que
decidieron visitarte. No los decepciones y crea un ambiente perfecto
lleno de detalles. Al final, ellos quedarán tan complacidos que volverán
pronto en búsqueda de una experiencia igual o mejor. Prepárate y
recíbelos como se merecen.
17. Gánate la confianza del cliente. Estudios
demuestran que la mayoría de los directivos basan su decisión final con
base en "a quién le compran" y no en "qué compran". La forma en que te
presentes y las preguntas que hagas revelarán quién eres, cómo piensas
y, principalmente, crearán algo invaluable: confianza. No basta una
sonrisa. El consumidor está harto de empresas que te dicen "tenemos todo
lo que necesitas", pero que al final no entrega el producto a tiempo,
ni respeta el precio acordado. Entonces, para ganarte la confianza del
cliente necesitarás, más que una sonrisa, cumplir con tu palabra. Para
ello, no descuides ni un instante a tu consumidor, dedícale tiempo y
mantenlo informado.
18. Habla el idioma del cliente. Cuando
un consumidor acude a determinado establecimiento o contrata los
servicios de una persona, en realidad lo que busca es hacer contacto con
alguien que hable su mismo lenguaje. Un error común de los
profesionales es que explican las cosas utilizando términos técnicos que
la mayoría desconoce. Esto hacer sentir incómodo al cliente pues, no
comprende en qué consiste la solución que le proponen. El consejo aquí
es presentar soluciones puntuales y, sobre todo, cuál es la finalidad de
cada una. Si lo que ofreces es un producto, lo esencial es describir
sus ventajas y cómo éstas resolverán el problema que el consumidor
plantea.
19. Nunca dejes que se vaya enojado. En
el mundo de los negocios existe un dicho que dice que "un cliente feliz
se lo dirá a una o dos personas, y uno infeliz se lo hará saber a 10
personas". Por ejemplo, cuando te enfrentes a un cliente enojado a causa
de una falla en el artículo que adquirió, apela al servicio como la
mejor alternativa de conciliación. Dale la oportunidad de expresar su
malestar, demuestra preocupación por ayudarlo a pasar el mal rato y
ofrécele soluciones inmediatas como la reposición del producto o un
descuento en su próxima compra. Si se trató de una falla por parte del
personal, evalúa la situación y aplica medidas para que no se repita.
20. Mantén abierto el canal de comunicación. La
comunicación y el seguimiento paso a paso son las reglas básicas para
garantizar una relación de largo plazo. Muchos piensan que la atención y
el servicio terminan cuando el consumidor se retira con el producto o
servicio que quería. Grave error. Conocer su opinión, nivel de
satisfacción y perspectivas es fundamental para ofrecerle exactamente lo
que necesita. En prime lugar, hazle saber al cliente que su opinión
acerca de tu negocio es importante para ti. Coloca un buzón de
sugerencias, un número telefónico de atención directa y envía encuestas
de opinión -vía correo electrónico. Esta información será el punto de
partida para tomar decisiones encaminadas a mejorar cada día tu
servicio.
No lo dejes ir
21. Cultiva la relación con tus clientes. Más
que buscar nuevas cuentas, cuida la relación con tus consumidores
actuales. El ansia por incrementar la base de clientes impedirá que te
ocupes en quienes ya confían en tu negocio. Por eso, mantente en
contacto permanente con ellos para escuchar sus comentarios y aclarar
sus dudas. Así, te convertirás no sólo en un proveedor de productos y
servicios, sino en un asesor especializado en detectar y resolver las
necesidades de sus compradores. El resultado: clientes 100% satisfechos y
dispuestos a repetir la experiencia de compra vivida o a referirte
entre sus conocidos.
22. Agrega valor a tu oferta. Los
expertos recomiendan no depender sólo de dos o tres clientes para
generar el mayor volumen de ventas. Pero también es un hecho que las
principales cuentas crecen a un ritmo más acelerado que las demás. ¿Qué
hacer? En lugar de reducir la concentración de tus negocios, una buena
alternativa es proveer servicios adicionales que complementen tu
actividad original. Demuéstrale que en verdad te preocupas por él y que
no sólo se trata de hacer negocios. Por tanto, diversifica tu oferta con
el objetivo de ser el aliado estratégico que tus consumidores buscan
para realizar diferentes tareas. De esta manera, crearás una sólida
barrera frente a tus competidores.
23. Personaliza, personaliza, personaliza. Noticia:
el cliente ya no es un número más. Ahora el primer requisito es
llamarlo por su nombre y conocerlo a fondo. Cada persona es diferente y
ama el trato individual. Entonces, prepárate para ofrecer experiencias
diseñadas a su medida. Examina sus hábitos de consumo, pregúntale por
qué le agrada determinado producto o servicio y si está de acuerdo con
el precio. Integra esta información en una base de datos y no la pierdas
de vista para brindarle un trato totalmente personalizado, cuidando los
detalles al máximo y anticipándote a sus deseos.
24. Crea un lazo personal. Hacer
negocios no lo es todo. Aprende a ver a tus clientes no sólo como una
fuente de ingresos para tu empresa, sino como una parte fundamental de
ella. ¿Cómo crear un lazo personal con tus prospectos y consumidores?
Convive con ellos en un ambiente menos formal y más relajado. Invítalos a
desayunar o a un evento deportivo. El objetivo es platicar de diversos
temas y, al mismo tiempo, conocerse mejor. Durante estas charlas pon
atención en los detalles, pues se trata de información privilegiada para
después formular propuestas interesantes.
25. Innova tu servicio constantemente. Todo
es susceptible de ser mejorado. Entonces, utiliza tus conocimientos e
imaginación para encontrar, día a día, cómo mejorar la atención al
cliente. Existen infinidad de elementos que, a simple vista, parecen
poco importantes y que en realidad son clave para crear una experiencia
diferente. Ofrece servicios complementarios sencillos pero que causen un
gran impacto en los consumidores. Por ejemplo: envoltura de regalos sin
costo extra, asesoría personalizada para comprar artículos
tecnológicos, etc.
26. Investiga y vencerás. ¿Alguna vez
has llamado a tus clientes para preguntarles si están satisfechos con el
producto o servicio que adquirieron? Llevar a cabo esta acción es
fundamental antes de pasar al siguiente nivel, es decir, investigar a
fondo quién es la persona o empresa que acudió a ti en búsqueda de una
solución. Entérate a qué se dedica, cuáles son los recursos que necesita
para mejorar su desempeño laboral y quiénes son las personas que lo
rodean. Si vendes computadoras, pregúntale a tu cliente, en primer
lugar, si está a gusto con su compra; posteriormente, indaga si le
interesa adquirir otro equipo, tal vez para algún familiar o un modelo
especial como herramienta de trabajo.
27. La experiencia termina cuando el cliente regresa. ¿Qué
es lo que más te interesa de un cliente? Respuesta: ganarte su
confianza para que regrese una y otra vez. No te equivoques, la relación
entre ofertante y consumidor no termina cuando este último se marcha de
una tienda con un producto en mano, sino cuando -convencido por la
atención que recibió- regresa para repetir la experiencia de compra.
Siempre dale algo más a tu cliente, un toque característico de tu
negocio, el cual no pueda apartar de su mente hasta que se encuentre
nuevamente. Incentívalo a volver con promociones por teléfono o
Internet.
Prepara tu equipo
28. Pon tu política de servicio por escrito. Crea
políticas orientadas a ofrecer un servicio de excelencia y ponlas por
escrito. El objetivo es crear una guía de principios que sirva para
orientar a los empleados. Las reglas del juego se resumen en la
siguiente frase: "el cliente siempre tiene la razón". Pero lo más
importante es llevar a la práctica estas políticas. Como emprendedor
debes ser el primero en implementarlas para que, en respuesta, tu
personal lo haga sin dudar.
29. No contrates empleados, busca aliados. El
proceso de selección de personal es uno de los puntos fundamentales
para crear un servicio de excelencia. Por tanto, recluta personas
comprometidas con este objetivo. Esto implica un estricto proceso de
selección para descubrir las capacidades que tienen tus colaboradores y
enfocarlas hacia la atención al cliente. Asume el papel de líder de tu
equipo y conviértete en un ejemplo para los demás. Como tus aliados,
permite que participen activamente no sólo despachando mercancías, sino
aportando ideas nuevas y, sobre todo, implementándolas.
30. Invita a tus empleados a que aporten ideas. Las
reglas para promover un cambio en la conducta del personal y conducir
los procedimientos de un negocio necesitan venir de los empleados. Ellos
adoptarán fácilmente las políticas sólo si creen en éstas. Invítalos a
que aporten ideas, ya que son ellos los que se encuentran en la "línea
de fuego", conviviendo día a día con los clientes y escuchando sus
comentarios. De forma conjunta, hagan una selección de las mejores
aportaciones y pónganlas en práctica de inmediato.
31. Lleva a cabo las propuetas sugeridas. Escoge
una de las ideas aportadas por el personal y ayuda incondicionalmente a
que se lleve a cabo. Elimina todos los obstáculos para que la
implementación sea un éxito. Si esta nueva idea choca con alguna
política o procedimiento ya establecido, haz todo lo posible por hacer
el cam-bio sin complicaciones. Con esto, tus colaboradores verán que su
opinión es importante para ti y que aprecias su interés por dar un
servicio de primer nivel.
32. Utiliza la opinión del consumidor a tu favor. Todas
las acciones que emprendas tendrán por punto de partida la opinión del
cliente. Tanto tú como tus colaboradores deberán estar alertas ante
cualquier comentario, bueno o malo, emitido por los consumidores.
Utiliza varios métodos para reunir información, especialmente el más
poderoso de todos: una conversación frente a frente. El siguiente paso
consiste en evaluar dichas opiniones y hacer los cambios oportunos a fin
de que el cliente note que sus sugerencias fueron no sólo escuchadas,
sino que significaron la base para mejorar el servicio.
33. Motiva a tu personal. Una manera
efectiva para motivar a tus colaboradores es a través del efecto causado
por los comentarios positivos aportados por los clientes. Por ejemplo,
si un empleado propone colocar asientos para que los adultos mayores
descansen mientras hacen fila, y uno de los consumidores te pregunta de
quién fue la idea, de inmediato llama al empleado para que reciba
directamente la opinión. Este hecho motivará a tu personal a seguir
aportando ideas y a llevarlas a cabo también.
34. Evalúa el desempeño de tus colaboradores.
Mystery Shopping es uno de los métodos más efectivos para medir e
incrementar la satisfacción y la lealtad de tu cliente. Contrata a una
empresa experta para que envíe a "compradores misteriosos" a tu negocio
con dos objetivos: vivir la experiencia como consumidor y cerciorarse
que el cliente reciba una buena atención. Aunque avisarás previamente a
tus empleados sobre estas visitas de evaluación, ellos desconocerán el
día, la hora y a la persona. A partir de la información generada con
este ejercicio -efectuado una vez por semana o quincena- tomarás dos
tipos de acciones:
1) Si compruebas que el personal se desempeña satisfactoriamente, harás un reconocimiento público y premiarás a tus colaboradores.
2) Pero quien sea sorprendido en una
actitud negativa para con el cliente, las consecuencias podrían ser
desde una seria llamada de atención hasta el despido.
Gana más clientes "en línea"
35. Transforma tu sitio virtual en una experiencia real. Tener
un sitio web comercial no debe ser obstáculo para que el cliente no
sienta como si realmente estuviera en contacto con el producto o
servicio. Una descripción detallada y fotografías de buen tamaño y desde
diferentes perspectivas ilustrarán mejor a los visitantes. Con estas
herramientas despertarás el interés de los consumidores para que se
atrevan a hacer el pedido y, de esta manera, vivir plenamente la
experiencia de compra. Si lo consigues, no durarán en regresar
nuevamente.
36. Mantén informado a tu cliente. No
basta con poner a la vista los datos de contacto en tu sitio web si no
das una respuesta rápida. Instala un generador automático de correos
electrónicos que indique a tus compradores, una vez que hagan una orden
de compra, que su solicitud fue recibida con éxito. Haz alianzas con
varias compañías de mensajería y ofrece una amplia gama de opciones de
envío. Cada día manda un e-mail a tu cliente para informarle sobre el
progreso de su orden. En caso de algún retraso, repórtalo y explica las
causas. La honestidad es una de las reglas de oro en servicio al
cliente.
37. Da todas las facilidades de contacto y envío. Es
importante que tu sitio comercial sea fácil de navegar. Dentro del menú
principal crea un apartado especial donde el visitante encontrará todas
las respuestas a sus dudas acerca del tiempo de entrega, formas de pago
y envío, políticas de devoluciones, etc. Asegúrate de incluir todos los
datos de contacto de tu empresa: dirección, número telefónico y correo
electrónico. Esta información será de gran utilidad para tus clientes y
te ayudará a darles un mejor servicio sin importar que sea a través de
una computadora.
38. Responde las "preguntas frecuentes". Un
estudio del Grupo Pelorus demostró que el 42% de los sitios web
comerciales tardan, al menos, cinco días en responder las preguntas que
envían sus clientes. Crea una sección de "Preguntas Frecuentes" (FAQ,
por su nombre en inglés) dentro de tu menú principal. También incluye
una dirección de correo electrónico que servirá de enlace entre tus
visitantes y tu negocio. Revisa constantemente la bandeja de entrada y
responde a la brevedad posible todas las consultas que recibas.
39. Que tu conmutador inteligente sea realmente inteligente. Si
la forma de contacto que tienes con tus clientes es vía telefónica,
procura manejar un menú sencillo y útil. No olvides tener siempre
disponible la opción de "hablar con un representante", quien sabrá
canalizar al consumidor con la persona indicada para resolver sus dudas.
40. Sorpréndelos con promociones exclusivas. Agrega
un elemento sorpresa a los correos automáticos que envíes a tus
consumidores cuando hagan su pedido. Puede ser un cupón de descuento
válido para su siguiente compra o información extra sobre el producto
que acaban de adquirir. Anexa un breve cuestionario para saber más
acerca de ellos y conocer cuáles son los productos que buscan.














